¿Fuiste diagnosticado con una lesión del LCA? Aquí resolvemos las dudas más frecuentes antes de tu procedimiento:
1. Causas y síntomas de alerta
Esta lesión ocurre frecuentemente por traumatismos (torsión o desaceleración) durante el deporte. Los síntomas inmediatos incluyen dolor, inflamación y una clara sensación de inestabilidad o “fallo” en la rodilla al intentar moverse.
2. Diagnóstico y riesgos de no operarse
La valoración por un especialista en Traumatología y Ortopedia es crucial. El diagnóstico clínico se confirma con una Resonancia Magnética. Omitir la cirugía en una rodilla inestable provoca deterioro articular progresivo y lesiones secundarias irreversibles en meniscos y cartílago.
3. La Cirugía y opciones de injerto
El procedimiento dura unos 45 minutos. Para crear el nuevo ligamento existen dos opciones:
- Autoinjerto: Utiliza tendones del propio paciente.
- Aloinjerto (de donante): Es una excelente opción moderna. Ofrece menos dolor postoperatorio, acorta el tiempo quirúrgico y evita debilitar los músculos de tu pierna, garantizando una fijación resistente.
4. Recuperación paso a paso
Con una técnica experta, la tasa de éxito supera el 90%.
- Hospital: Solo 1 noche. Heridas protegidas con parches impermeables.
- Movilidad: Uso de muletas de 15 a 21 días.
- Rehabilitación: Fundamental. Toma de 20 a 30 sesiones.
- Regreso a la rutina: Podrás manejar a las 4 semanas, volver a trabajo de baja demanda en 4-6 semanas y retomar el deporte a los 6 meses.
